Esquizofrenia Bíblica

DIOS INMUTABLE
En nuestra naturaleza todo evoluciona, todo cambia constantemente, el cambio es lo único estable en el universo. Hemos heredado una idea firme, estable, siempre eterna de Dios, esto parece darnos seguridad, por eso un pasaje bíblico dice: “Dios no es hombre, para poder mentir, ni hijo de hombre, para tener que arrepentirse. ¿Cuando dijo algo no lo hará? ¿O cuando ha hablado, no cumplirá su palabra?” (Números 23,19)… En cambio, hay innumerables pasajes en la Biblia donde Dios miente o envía a sus profetas a mentir, donde Dios se arrepiente y donde no cumple su palabra… un ejemplo:
- Génesis 1,31 : Dios está satisfecho con sus obras
- Génesis 6, 6 : Dios se arrepiente de haber creado al hombre
En el idioma original, la palabra traducida "arrepentirse" es en realidad la expresión hebrea "lo siento o me da lastima", de esta manera los teólogos encuentran la cuadratura del círculo, para ellos "arrepentirse" y "lo siento" no son lo mismo. Pero para que no tengas dudas te ofrecemos más de 100 pasajes bíblicos donde las cosas son esquizofrénicas contradictorias:

LA BIBLIA ESTA LLENA DE CONTRADICCIONES.... GRACIAS A DIOS
Atención: ateos, científicos, laicos buscan contradicciones en la Biblia con el placer de burlarse de ella y justificar su incredulidad, mientras que los creyentes, en cualquier caso, buscan la historicidad de estos acontecimientos, aferrándose de manera a veces ridícula a justificar las contradicciones. Ambas son actitudes equivocadas. La verdad está en el medio: menos mal que hay contradicciones en la Biblia, esto me dice que es una colección multidimensional de las culturas de los pueblos que estuvieron sujetos a esa mentalidad, entonces gracias a Dios podemos ver estos cuentos esquizofrénicos, por ejemplo: un Jesús santo, puro, hacedor de milagros (el de sus discípulos) pero también un Jesús que come, bebe y frecuenta fiestas con prostitutas (el de sus enemigos). Un rey David fiel, devoto y leal siervo de Dios para su pueblo, pero también un David que hace matar a un soldado para robarle a su esposa. Hay 2 historias de la creación, dos diluvios, en una Abraham y Sara son hermanos en la otra son esposos y muchísimas màs veces encontramos contradicciones. La Biblia es una colección de mitos y leyendas antiguas, no es un informe periodístico, no es un dictado angelical dado a un profeta en estado de trance. Son cuentos populares ligados a la necesidad cultural de identificación de una comunidad y como siempre hay opiniones en contraste en la sociedad, es por eso que debe haber varias contradicciones en la Biblia: quienes hablan de un rey David fiel eran los del Sur, su gente, los que en cambio cuentan de su fornicación, son los del Norte, sus rivales. Aquí necesitamos dos campanas, la comparación, porque si escuchamos una sola campana, una sola opinión, tendremos información parcial: no tenemos que escuchar la historia de los ganadores, busquemos también la historia de los perdedores, entonces tendremos una visión total de la situación. La verdad está hecha de pluralidad.

TEMPLO ... ETIMOLOGIA
La palabra templo proviene del latín templum cuya raíz indoeuropea era “tem” (cortar), y se usaba para indicar el corte de recintos sagrados (temenos), lugares para esperar una reunión sagrada por lo que inicialmente no era una palabra que se utilizaba para indicar edificios religiosos. De hecho, la palabra contemplar era la mirada atenta, profunda y vivaz de los investigadores que aguardaban las señales sagradas. Para todos los antiguos Dios se manifestaba en cualquier lugar, estaba en todas partes en la naturaleza, no era el lugar sino una persona capaz de verlo en todo lugar, incluso nuestro cuerpo es templo del espíritu de Dios como dice el mismo San Pablo (1 Corintios 3:16-17). Con el tiempo estos lugares fueron reservados y cerrados, de ahí el nacimiento de templos como edificios, sinagogas, catedrales, iglesias, mezquitas.
En la propia Biblia encontramos esta contradicción, por ejemplo en 2 Crónicas 7.12 Dios se aparece a Salomón y le dice “he escogido este lugar como mi casa de sacrificio”, pero esta es una visión muy institucional y política, excluyente, que crea élites y separación. Sin embargo, en el Nuevo Testamento leemos: "Pero el Altísimo no habita en edificios hechos por manos humanas, como dice el profeta: "El cielo es mi trono, y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me construiréis?" , dice el Señor, "¿o cuál será el lugar de mi reposo? ¿No ha creado mi mano todas estas cosas?" (Hechos 7,48-50) Es una pena que el cristianismo primitivo no haya podido romper las costumbres del Imperio Romano y se haya dejado encerrar en templos e iglesias de piedra.

 OSCURIDAD O LUZ
La Biblia es peligrosa cuando se arrancan versículos y una vez aislados del contexto general se interpretan de manera absoluta. Un ejemplo entre muchos:
- 1 Timoteo 6.16: el único que posee la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible
- 1 Reyes 8,12: Entonces Salomón exclamó: «Tú, oh Señor, habías decidido habitar en la oscuridad de la nube.
Por lo tanto en el primero se dice que Dios vive en la luz mientras que en el segundo se afirma que Dios ha decidido vivir en la oscuridad. En realidad las dos afirmaciones son ciertas, porque siendo Dios el ser absoluto, nada existe fuera de Él (fuera del ser no hay ser), por lo tanto en Él existen las tinieblas y también la luz, diferenciándose sólo en las diferentes formas en que se manifiesta de vez en cuando, a veces con la luz, reflejo de la intuición interior o de la ración, pero también dentro de nosotros hay oscuridad, el inconsciente, la sombra, nuestra dimensión desconocida y allí también vive esta divinidad que a veces se manifiesta con una presencia oculta y misteriosa.

¿CÓMO MURIÓ REALMENTE JUDAS ISCARIOTE?
La muerte de Judas Iscariote se narra en el Nuevo Testamento en dos versiones diferentes. La primera es Mateo (27:3-5): Afirma que Judas, abrumado por el remordimiento por haber traicionado a Jesús, devolvió las treinta monedas de plata a los sacerdotes y se ahorcó. Con ese dinero, al dinero ser impuro y, por lo tanto, ilícito para el tesoro del templo, los sacerdotes compraron el «Campo del Vaso» (llamado Hakeldama) para enterrar a los extranjeros. La segunda es Hechos de los Apóstoles (1:18-19): En cambio, relata que Judas compró un campo con el pago por su malvada traición, pero cayó de cabeza en él, reventándose por la mitad y derramando todas sus entrañas. Entonces, ¿se ahorcó o se desplomó tras la caída? ¿Quién compró el campo, Judas o los sacerdotes? Sabemos que la Biblia está plagada de contradicciones y discrepancias como èstas, debido a las distintas tradiciones orales, los diferentes propósitos o metas teológicas según el público al que iba dirigida, pero sobre todo porque los Evangelios se escribieron décadas después de la muerte de Jesus. Para otros, sin embargo, no se trata de historias diferentes, sino complementarias; en este caso, Judas se ahorcó y, tras romperse la rama o la cuerda, su cuerpo cayó por un precipicio, quedando despedazado.

DOS LIBROS Y UN SOLO AUTOR ¿EN SERIO?
En el Nuevo Testamento hay dos libros escritos en griego antiguo; los estudiosos sitúan su versión final entre los años 80 y 90 d. C. El autor es el evangelista Lucas, médico de Antioquía, discípulo y compañero de viaje del apóstol Pablo. Al no ser judío de nacimiento, es el único autor bíblico no judío del Nuevo Testamento. El primer libro es su evangelio; al no haber conocido personalmente a Jesús, basó su escritura en una minuciosa investigación, recopilando testimonios de testigos presenciales y documentos históricos. El segundo libro son los Hechos de los Apóstoles. Este texto se considera una continuación del Evangelio según Lucas y está dirigido al mismo personaje, Teófilo.
En Lucas 24:50-51, Jesús lleva a los discípulos a Betania y asciende al cielo el mismo día de la resurrección (léase el contexto: todo sucede en un solo día). En cambio, en Hechos 1:3-12, Jesús se aparece a los apóstoles durante 40 días después de la resurrección y luego asciende desde el Monte de los Olivos. El problema es evidente: ¿El mismo día (Lucas) o 40 días después (Hechos)? ¿Desde Betania (Lucas) o desde el Monte de los Olivos (Hechos)? ¡Ambos escritos por Lucas! ¡Mismo autor, dos versiones diferentes!

HISTORIAL MÉDICO DEL DIOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO
Freud afirmó que Dios es una proyección de nuestro Padre. Esto significa que Dios, el Padre Celestial, es una creación a nuestra imagen y semejanza, y no al revés. Para demostrar esto, debemos sentar a nuestro paciente divino en el diván del psicoanalista y abrir su historial clínico.
DESCRIPCIÓN DEL PACIENTE
El paciente se cree omnipotente, omnipresente y perfecto, pues siempre ha existido solo y, por lo tanto, no necesita a nadie. Pero entonces, ¿por qué decide crear en cierto momento? Así comenzamos a descubrir sus necesidades ocultas: nuestro paciente siente la necesidad de crear criaturas que lo amen, oren y lo piensen, lo glorifiquen y le agradezcan todo. En psicología, esto se denomina necesidad de validación externa compensatoria.
EL COMPLEJO DE SUPERIORIDAD
Ahora bien, nuestro paciente es omnisciente y perfecto. Lo sabe todo. Sin embargo, Dios crea seres humanos imperfectos, frágiles, llenos de contradicciones, ignorantes, con impulsos agresivos, envidia y miedo. Un Dios omnisciente que crea una criatura imperfecta ya sabe todo lo que sucederá; sin embargo, la crea igualmente y luego la castiga, olvidando que fue hecha a su imagen y semejanza, por lo tanto inferior. En consecuencia, el complejo de inferioridad humano es un reflejo del complejo de superioridad divina. Si el hombre fue hecho «a su imagen y semejanza» (Génesis 1:27), ¿por qué se sorprende y se enoja cuando esa imagen es violenta, egoísta y cruel? O tal vez… ¿refleja el ser humano exactamente lo que es nuestro paciente ser divino? 
DIAGNÓSTICO O PRONÓSTICO TEOLÓGICO
1. Necesidad compulsiva de adoración (narcisismo primario)
2. Creación de dependencia en las criaturas (dinámicas de control)
3. Castigo desproporcionado por comportamientos esperados y predecibles (sadismo procedimental)
4. Incapacidad total para intervenir ante el sufrimiento de inocentes (disociación afectiva)
5. Ira selectiva hacia quienes no se someten (intolerancia a la frustración)
CONCLUSIÓN
Freud tenía razón: nuestro Padre Celestial es una proyección del hombre, creado por seres humanos, con todos nuestros miedos, celos, arrebatos de ira, deseo maníaco de poder, inspiraciones megalómanas y necesidad de justificar lo injustificable. Dios es la sublimación humana de nuestras limitaciones. El hombre creó a Dios a su imagen y semejanza.
La sesión ha concluido. El paciente puede permanecer en el sanatorio, donde será atendido por enfermeras llamadas religiones y médicos llamados teólogos.

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